El congresista demócrata Steve Cohen, de Tennessee, presentó el jueves en la Cámara de Representantes de Estados Unidos una propuesta de ley de 89 páginas que reescribiría casi por completo la Ley de Sustancias Controladas (CSA), según informa Marijuana Moment. Aprobada en tiempos de Nixon, esa ley lleva más de cincuenta años fijando en qué lista federal va cada droga, cannabis y psicodélicos incluidos. Se llama Public Health and Research Reforms In Controlled Substances Act.
La propuesta retiraría el cannabis de la CSA, lo que en la práctica supone legalizarlo a nivel federal. Va más allá que el Gobierno de Trump, que avanza en un cambio más gradual: pasar el cannabis de la Lista I a la Lista III.
Dos ejes en lugar de cinco listas
El texto sustituye las cinco listas actuales por un sistema doble. Un eje, con las listas I a IV, mide el riesgo de trastorno por consumo y la amenaza para la salud pública. El otro, de la A a la E, mide la eficacia médica. Así, una sustancia podría tener a la vez un riesgo alto y un valor terapéutico alto, y quedaría clasificada como «IA».
Las competencias principales para clasificar las drogas pasarían del Departamento de Justicia, el fiscal general y la DEA al Departamento de Salud (HHS), que hoy solo hace recomendaciones. El análisis de cada sustancia pasaría de 8 a 14 factores y lo apoyaría un comité de entre 15 y 25 expertos en farmacología, medicina de las adicciones y tendencias de consumo.
Una lista prioritaria de sustancias, entre ellas la psilocibina, el LSD, el MDMA, la DMT y la ibogaína, tendría que reevaluarse en dos años; si las autoridades sanitarias no lo hicieran, se les aplicaría una nueva clasificación por defecto. El resto de sustancias tendría ocho años. La ley también suprimiría las penas mínimas obligatorias basadas en el peso y la sustancia, y permitiría revisar las condenas que con el nuevo sistema serían menores.
En cuanto al cannabis, el HHS tendría que celebrar al menos tres reuniones públicas sobre su regulación, seguridad, fabricación, calidad, etiquetado y venta en el primer año, y podría mantenerlo en los controles de drogas a empleados federales.
«Una revisión seria de la política nacional de drogas llega con mucho retraso», afirmó Cohen en un comunicado (traducción propia). El congresista se retira a final de año, y en junio ya había presentado otra propuesta para reformar la CSA. La nueva cuenta con el apoyo de organizaciones como Drug Policy Alliance, NORML, MAPS y SSDP.
Fuente: Marijuana Moment (New Bill In Congress Would Dramatically Overhaul How The Federal Government Classifies Drugs While Legalizing Marijuana, en inglés).



