La Pregunta 8, la iniciativa que se votará en Massachusetts y que pretende eliminar la industria del cannabis recreativo, se ha convertido en la consulta más cara de estas elecciones. Entre partidarios y opositores suman casi 6,5 millones de dólares, según el artículo de CommonWealth Beacon que ha republicado Marijuana Moment. Supera así a la Pregunta 3, sobre las primarias de todos los partidos, que acumula 5,9 millones entre las dos posturas.
El dinero se reparte de forma desigual. Quienes defienden la medida suman más de 3,7 millones de dólares, casi todo procedente de SAM Action Inc., una organización sin ánimo de lucro con sede en Virginia que existe principalmente para oponerse a la industria del cannabis recreativo. El medio subraya que casi todo el dinero de esa campaña procede de una única fuente. Quienes se oponen han gastado más de 2,8 millones, tras un aumento de gasto a comienzos de octubre; es más del doble de lo que invirtieron los dos bandos juntos en la ley de control de armas de 2024.
Qué se vota
El artículo no detalla el mecanismo legal de la iniciativa. Sí describe su efecto buscado: las empresas del sector se enfrentan a la perspectiva de que su negocio sea declarado ilegal.
Contexto
La Massachusetts Opportunity Alliance, segunda mayor donante según el artículo, aportó 1,9 millones de dólares en contribuciones en especie, sobre todo para una campaña relacionada con el límite fiscal y la fórmula de reembolsos del estado. En total, las nueve preguntas estatales sumaban más de 25 millones de dólares hasta el 15 de octubre. La cifra queda lejos del récord de 70 millones de 2022, aunque el gasto suele concentrarse en las semanas previas a la votación.
Fuente: Marijuana Moment (Supporters And Opponents Of Massachusetts Anti-Marijuana Ballot Question Have Spent Nearly $6.5 Million As Election Approaches, en inglés).



