Los ministros de Agricultura de la Unión Europea han respaldado que el cáñamo industrial deje de ser, a efectos legales, solo fibra y semilla. El 19 de octubre, el Consejo de la UE aprobó el documento ST 14647/26 como mandato de negociación para la reforma de los mercados agrícolas a partir de 2027, y en él la planta entera, flores y hojas incluidas, pasaría a considerarse un producto agrícola ordinario, según informa Business of Cannabis.
Hasta ahora, la normativa europea solo reconocía la fibra y la semilla, lo que obligaba a los agricultores a destruir el resto de la planta. La propuesta del Consejo también amplía el papel del umbral del 0,3 % de THC delta-9 de las variedades aprobadas: hoy solo sirve para saber si un agricultor puede cobrar ayudas europeas, y pasaría a regir también el cultivo, la venta y la importación de la planta. Las cooperativas y asociaciones del sector podrían acceder además a fondos europeos de desarrollo rural, y para importar cáñamo de fuera de la UE bastaría con acreditar que no supera ese 0,3 %, sin tener que demostrar que procede de semilla certificada.
No es ley todavía
El mandato es solo la posición de partida del Consejo para negociar con el Parlamento Europeo en los llamados trílogos. La comisión de Agricultura del Parlamento defiende subir el límite al 0,5 % de THC, frente al 0,3 % que propone la Comisión. Ambas instituciones tendrán que pactar un texto común, y la reforma entraría en vigor como pronto en 2028, con el nuevo marco presupuestario europeo 2028-2034.
El texto recoge además, en una nota explicativa, la sentencia Kanavape del Tribunal de Justicia de la UE de 2020, que estableció que el CBD no psicoactivo extraído de cáñamo legal no es un estupefaciente según los tratados internacionales.
Los Estados conservan la última palabra
La letra pequeña está en la venta al público. El mandato permite a cada Estado miembro restringir cómo se comercializan los productos de cáñamo por motivos de salud o seguridad pública, siempre que las medidas sean proporcionadas, coherentes y estén respaldadas por evidencia científica, al amparo del artículo 36 del Tratado de Funcionamiento de la UE. Es el mismo artículo en el que Italia, Grecia, Irlanda y Alemania han apoyado sus restricciones nacionales. La flor, los alimentos con CBD, las infusiones de hoja y otros productos acabados con cannabinoides seguirían dependiendo de las normas de cada país.
Francesco Mirizzi, director general de la European Industrial Hemp Association (EIHA), ya había advertido al medio de que los Estados intentarían conservar margen nacional: «Dicho esto, la experiencia aconseja cierta cautela» (traducción propia). A ello se suma el Reglamento 2026/1828 de la Comisión, que desde el 1 de enero de 2027 fija un máximo de 40 mg/kg de THC en la hoja de cáñamo para infusión.
Fuente: Business of Cannabis (Whole Hemp Plant Could Soon Be Recognised as Agricultural Crop in the EU, but States Will Keep Power to Criminalise, en inglés).



