La Policía de Düsseldorf ha difundido los resultados de los controles de tráfico que montó entre el 21 y el 23 de agosto de 2026 en los accesos al recinto Areal Böhler, donde se celebraba una feria de cannabis. Los agentes pidieron 81 análisis de sangre a conductores que habían dado positivo en una prueba preliminar de drogas, y los resultados definitivos, conocidos el 23 de octubre, encontraron THC en 79 de ellos, según recoge la revista Cáñamo.
Ese 97,5 % necesita matices. Solo 64 muestras alcanzaron o superaron los 3,5 nanogramos de THC por mililitro de suero, la cifra que marca la infracción administrativa en Alemania. Otras 15 tenían THC por debajo de ese valor y en dos no se confirmó. Además, el porcentaje se refiere únicamente a personas ya filtradas por el test previo, así que no indica cuántos asistentes a la feria condujeron después de consumir.
De dónde sale el umbral de 3,5 ng/ml
Alemania fijó ese límite en agosto de 2024, unos meses después de la legalización parcial del cannabis. Lo propuso un grupo interdisciplinario de expertos convocado por el Ministerio Federal de Transporte, que lo describió como el punto a partir del cual un efecto relevante para la seguridad vial deja de considerarse improbable. Según ese grupo, el riesgo es parecido al de una tasa de alcohol de 0,2 por mil, y la cifra queda por debajo de la concentración a partir de la cual empieza a subir el riesgo general de accidente.
El dato tiene un límite conocido: la presencia de THC en sangre no mide por sí sola cuánto está afectada una persona. En consumidores habituales, el cannabinoide puede seguir en sangre cuando los efectos ya han pasado. Cáñamo cita un estudio en el que algunos participantes superaban distintos umbrales legales tras 48 horas sin consumir y conducían igual de bien en un simulador, y otro con consumidores diarios en el que la concentración en sangre y el rendimiento al volante no siempre evolucionaban a la par.
El mismo medio recuerda un estudio comparativo entre Alemania y Austria, publicado este año, que no halló un aumento significativo de la conducción bajo los efectos del cannabis declarada por los propios encuestados tras la legalización alemana.
Lo que sí deja ver el operativo es el esquema alemán: primero, un test rápido señala a quién hay que analizar; después, la sangre dice si hay infracción por pasar de 3,5 ng/ml.
Fuente: Cáñamo (Un control en Alemania expone los límites de medir THC al volante).



